Mientras Andalucía se prepara para las próximas elecciones del 17 de mayo, un grupo de niños vive su propia campaña electoral en un colegio de Sevilla. A diez días de las elecciones andaluzas, un grupo de escolares de 5º de Primaria recrea el proceso democrático con partidos, mítines y urnas.

Sevilla, mayo de 2026

En plena antesala de las elecciones en Andalucía, donde los partidos afinan sus programas y la campaña política entra en su fase decisiva, hay un lugar en Sevilla donde la contienda electoral ya está en marcha. Pero no la protagonizan políticos profesionales, sino niños de entre 10 y 11 años. Un grupo de alumnos de Primaria está viviendo su propia versión de la democracia.

En lugar de estudiar cómo funcionan las elecciones, en Highlands School Sevilla han decidido recrearlas.

El alumnado de 5º de Primaria está inmerso en un proyecto educativo que transforma el aula en un auténtico sistema electoral: han creado partidos políticos, han diseñado logotipos, han compuesto sus propias sintonías, han elegido colores, han redactado eslóganes, han elaborado sus propios programas de mejora para el centro y defienden sus ideas en mítines ante sus compañeros.

Todo con una dinámica sorprendentemente fiel a la política real.

Durante varias semanas, los alumnos han asumido roles completos dentro de un proceso democrático simulado: candidatos, equipos de campaña y electores. Sus propuestas no son teóricas, sino aplicadas a su realidad cotidiana: cómo mejorar el colegio, la convivencia o los espacios comunes.

Los discursos, la puesta en escena y la estrategia de comunicación imitan el formato de una campaña electoral real, adaptándola a su edad.

Los escolares han pasado semanas analizando la administración local y autonómica para terminar transformándose en actores políticos.

El punto álgido de esta «precampaña» infantil tendrá lugar el lunes 11 de mayo a las 12:15 h. En un acto que replica los grandes debates televisados, los portavoces de cada formación subirán al atril del Aula Magna para defender su viabilidad ante el resto de sus compañeros, que ejercerán como ciudadanos críticos y electores.

Posteriormente, se celebrará una jornada de votación, en la que los estudiantes deberán decidir en base a lo escuchado, reproduciendo el funcionamiento básico de cualquier sistema democrático.

Durante el recreo, se instalarán urnas reales donde los alumnos depositarán su voto secreto tras haber analizado las propuestas. terminando con el recuento de votos y la formación de un “gobierno escolar”.

«Buscamos que entiendan la importancia de un voto informado y la responsabilidad que conlleva elegir a un representante», explican los responsables de esta iniciativa en el centro.

El proceso concluirá el día 14 con una sesión de investidura, cerrando un círculo que busca formar ciudadanos participativos antes incluso de que tengan edad legal para votar.

Ante una comunidad que contiene la respiración frente al próximo 17-M, este ejercicio escolar ofrece una imagen poderosa y esperanzadora: la de una generación que no espera a los 18 años para empezar a vivir en democracia.